Otra vida (40) — Buenos Relatos

ROSA LIÑARES Sergio había llegado a la habitación y se había tirado sobre la cama sin tan siquiera desvestirse. Se quitó los zapatos algo torpemente (había bebido demasiadas cervezas) y se tumbó atravesado, con las manos apoyadas bajo su cabeza y mirando fijamente al techo. No entendía nada. El comportamiento de Susana le había dejado […]

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