Los cotillas del WhatsApp

Ojos de gato

Hoy vengo aquí a despotricar. A rajar. Y, probablemente, a decir groserías y palabras malsonantes (pido disculpas de antemano a los que pueda ofender). Que para algo este es mi blog… ¡qué coño! (¿veis? ya me salen los tacos). Es lo que tiene llevar toda la semana con los nervios a tope y sin dormir. Así que la cabeza no para y vienen pensamientos de todo tipo.

Hoy se me ha dado por pensar en los grupos de WhatsApp. Hay grupos de todo tipo. De lo más variopintos. Grupos de amigos, de familia, de trabajo, de compañeros de cole, de madres y padres del cole de los hijos… y, por lo que he oído, hasta de grupos de vecinos, oigan… esto ya me parece lo más.

Yo, como supongo que la mayoría, estoy metida en varios grupos. Unos enormes, otros reducidos. Unos de gente muy cercana y otros de gente que ni conozco en persona a la mayoría. Pero en todos estoy porque quiero estar. Y me gusta estar. En el momento que considere que no pinto nada en un grupo, carretera y manta. Sin miramientos. Y sin remordimientos. Que ya tengo una edad.

Es cierto que con unas personas tienes más afinidad que con otras y esto se traslada también a los grupos. En algunos grupos hay mucho movimiento y en otros poco. Todo depende de la finalidad del grupo. Pero el caso es tener cierto contacto. Da igual que sea más o menos frecuente. Puedes felicitar cumpleaños o fiestas, desear suerte en un proyecto, dar ánimos en los momentos malos, compartir noticias, contar chistes…

Y ahora viene lo que a mí me martillea la cabeza: esa gente que está en un grupo de WhatsApp y no da señales de vida. Nunca. Lee todo, pero jamás escribe. Ni felicita un cumpleaños, ni comparte o agradece una información compartida, ni desea una feliz navidad, o da el pésame si es el caso. Nada. Mutis por el foro. Entonces, ¡¿Por qué coño estás en el grupo?! ¿Para qué? ¿Para cotillear? Venga, no me jodas. Lo que sobra es dónde cotillear. Ya lo hace mucha gente en el Facebook de  los demás (lo cual también me parece patético, pero ese sería tema para otro día, que también hay).

No lo entiendo. De verdad. Pero lo que realmente me ofende y me cabrea no es que haya gente así de cotilla. Lo que me cabrea es la falta de educación. La falta de empatía. Porque se supone que si estás en un grupo de WhatsApp es porque conoces a esa gente, o al menos, tienes algún interés en común. El grupo sería un nexo conector, sea para lo que sea. Para reírse o para pasar información de trabajo, me da igual. Pueden ser amigos o no serlo. Pero, ante todo, hay que ser personas.

Yo estoy en algún grupo de en el que no conozco a la mayoría de la gente que lo forma, pero compartimos una afición y aprendo un montón. Puedes consultar cualquier duda y siempre hay alguien dispuesto a ayudar. Se comparten conocimientos y un montón de cosas. Y, si se tercia, noticias de todo tipo; buenas y malas. Y chistes. Pero, sobre todo, se comparte humanidad.

Si en un grupo alguien está de cumpleaños y empiezan a felicitarlo, no te cuesta nada escribir dos palabras: “Feliz cumpleaños” (aunque a lo mejor no se lo desees de verdad, porque te da todo igual). No te cuesta nada y es lo mínimo que se puede hacer para no parecer un maleducado. Si alguien está pasando un mal momento, no te cuesta nada escribir una sola palabra: “ánimo”, por ejemplo (que es una sola  palabra, coño, que te lleva 5 segundos de tu tiempo).

Pero me toca las narices saber que alguien está leyendo todo lo que los demás comparten con alegría (o incluso con pena muchas veces) y que no se moleste en hacer acto de presencia, ni para lo bueno ni para lo malo. Aunque casi apostaría que mucha de esa gente comparte los chistes que le hacen gracia con otra gente, aunque ni siquiera se haya molestado en poner un emoticono llorando de risa.

Pues eso. Que me cabreo solo con pensarlo. Así que desde aquí también voy a decir una cosa, si alguien lee esto y se da por aludido, le daré un consejo (aunque no soy yo mucho de aconsejar): ¡Manifiéstate! O, en su defecto, vete como has venido: en silencio. Pero no seas un cotilla cobarde, por favor.

10 comentarios en “Los cotillas del WhatsApp

  1. Hola, soy uno de esos que ven lo que en los grupos de WhatsApp se dice sin participar de ello, y solo en dos, y un poco porque las cirunstancias lo requieren y sin yo quererlo. Me siento un poco así, cotilla, maleducado y no será justificación desconocer a quien se le saluda, felicita, etc., lo sé, pero reconozco mi egoísmo por mi tiempo, y el de los demás, y me reserve, me guarde, de compartirlo, aún así, reconozco que tienes razón. Un saludo.

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    1. Agradezco mucho tu sinceridad. Gracias. Al menos tú lo reconoces,
      Pero me encantaría que me explicases, por curiosidad, para que yo lo entienda… porque entiendo que quieras guardarte de compartir tu tiempo con quién quieres, pero ¿cuál es el motivo por el que te sigues manteniendo como miembro de un grupo en el que no te interesa participar? A mí eso me llama poderosamente la atención.
      Gracias por comentar. Bienvenido a mi rincón.
      Saludos

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      1. Bueno, es simple, uno es de trabajo, notifican por ahí y, la verdad, me hartan, pero es una manera de enterarme de ordenes, cuadrantes de trabajo, etc., el otro es de vecinos, somos muchos donde vivo, no conozco a casi nadie y sirve un poco para lo mismo, notificaciones, es más simple, rápido, en fin, no soportaría estar en un grupo porque, además, soy bastante como una mosca cojonera que no busca molestar sino la broma, pasarlo bien y puedo cansar, pero todo dependiendo de mi ánimo que es muy variable, no bipolar, temporadas de buen humor y otras de retraimiento, de apartarme de la gente, soy bastante introvertido. Saludos.

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  2. Yo solo estoy en los grupos en los que me apetece participar. He sido riguroso, pocos grupos pero con intereses compartidos. Aunque hay uno en el que conozco solo a algunas pocas personas, pero es una tertulia literaria y es muy interesante. El resto, hijos, familia, trabajo y los lúdicos, cine, bici, esas cosas. Ahhh y siempre felicito, no cuesta nada. Saludos.

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  3. Pingback: Los cotillas del WhatsApp — La llave de las palabras – Itzel Luna Gómez

  4. Imagino que dependerá del grupo en el que estés. Yo no estoy en ningún grupo de wasap, salvo el que tenemos del núcleo familiar, que se suele usar para que se enteren todos de todo, si es que hay que enterarse de algo y no andar de uno en uno XD
    Pero si lo extrapolo a los grupos de facebook, ahí casi no comparto. Y antes lo hacía. Creo que me he desencantado. La gente parece una cosa en redes sociales y otra muy distinta fuera de ellas y eso me entristece. Y como estoy también bastante alejada de las redes, termino por ignorar todo lo que pasa en los grupos…Eso si…para mis amigos siempre estoy =D

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  5. Conozco gente así. Aunque aparecen cuando pueden sacar beneficio de algo XD Yo soy gente así: estoy en grupos de excompañeros de trabajo o cosas y no suelo hablar casi nunca. En mi defensa diré que tampoco los suelo leer xDDDD

    Es que no me gustan mucho los grupos, la verdad xD

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