Amor gatuno

gatos

Mientras pasaba el aspirador a la alfombra de la sala y Mrs. June se frotaba a sus piernas con el rabo levantado a la vez que maullaba, no podía dejar de pensar en lo que últimamente todo el mundo se empeñaba en decirle: <<Te vas a convertir en una vieja solterona rodeada de gatos>>. Una sonrisa asomó a su cara. No se imaginaba nada más maravilloso que envejecer rodeada de gatos. Pero, de momento, le llegaba con Mrs. June. Y ella no era vieja, era adulta. No era una solterona, era libre. Y le encantaban los gatos. Así que podían meterse su trillada frasecita por donde quisiesen.

Se dirigió al cuarto de atrás, a recoger la ropa del tendal que daba al patio de luces, y a medida que se acercaba empezó a oír un sonido casi celestial. Al asomarse a la ventana descubrió a su nuevo vecino de enfrente tocando el violín. Tenía también la ventana abierta y sobre ella un gato siamés con cara de aburrido. El vecino no se percató de su presencia, tenía la mirada fija en lo que debía ser una partitura, pero el minino en cuanto vio a Mrs. June saltó sobre las cuerdas del tendal y sin darle tiempo a reaccionar se coló en su casa y comenzó a rondar a su gata.

Atónita contempló cómo, tras unas vueltas de reconocimiento, Mrs. June levantaba la cola y dejaba paso a su nuevo vecino gatuno, poniéndose a copular sin más dilación, a pesar de haberle abroncado y bufado un par de veces antes, como haciéndose la dura. No se lo podía creer, con el tiempo que llevaba de sequía sexual y hasta su gata era más activa que ella.

El violín dejó de sonar y se escuchó una voz masculina llamando a Elvis, justo en el momento en el que el siamés se separaba de la gata y ésta le daba un zarpazo con muy mala leche. El gato salió corriendo hacia la ventana, dispuesto a volver a su hogar tras ese pequeño escarceo amoroso.

Ella observó al gato y cuando levantó la vista sus ojos se cruzaron con los de su vecino. Un escalofrío le recorrió el cuerpo. Era guapo a rabiar.

Lo que ella no podía ni imaginarse era que más pronto que tarde estaría rodeada de gatos, como todos vaticinaban. Y desde entonces el sexo y la música siempre irían de la mano…

4 comentarios en “Amor gatuno

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